La ONU aprueba nuevo mapamundi oficial
Tras siglos de utilizar la proyección de Mercator, una histórica resolución internacional adopta el modelo “Equal Earth” para mostrar el tamaño real de los países y eliminar distorsiones geográficas
Por Steve Johnson Blanc
Nueva York, EE. UU. — Durante más de cuatro siglos, la humanidad ha observado el mundo a través de una lente distorsionada. A principios de este mes de septiembre de 2026, la Asamblea General de las Naciones Unidas decidió poner fin a esa perspectiva al aprobar la resolución “Corregir el mapa”, la cual establece la transición hacia un nuevo estándar cartográfico internacional.
Con un contundente respaldo de 164 votos a favor y uno solo en contra (Estados Unidos), la ONU promoverá la sustitución progresiva de la tradicional proyección de Mercator en favor de la proyección “Equal Earth” (Tierra Equitativa). Este cambio busca representar de manera fiel y proporcional la superficie de todos los continentes.
El mapa de Mercator, diseñado en el siglo XVI como una herramienta para facilitar la navegación marítima mediante el trazado de líneas rectas, lograba su objetivo “aplanando” el globo terráqueo. Sin embargo, el costo matemático de este método fue una severa distorsión visual que engrandece desproporcionadamente las masas de tierra cercanas a los polos —como Norteamérica, Europa y Rusia— y “encoge” drásticamente las regiones cercanas al ecuador.
El ejemplo más evidente de este sesgo cartográfico es Groenlandia. En los mapas tradicionales que cuelgan en las aulas de todo el mundo, esta isla parece tener un tamaño similar al del continente africano. En la realidad geográfica, África es aproximadamente 14 veces más grande que Groenlandia.
La iniciativa, impulsada con fuerza por la Unión Africana y países como Togo, argumenta que perpetuar el uso de Mercator en contextos no navegacionales mantiene un sesgo visual que resta peso histórico y geopolítico al llamado Sur Global.
La adopción de la proyección Equal Earth —desarrollada originalmente en 2018— no implica la desaparición de Mercator en aplicaciones de GPS o software de navegación digital, donde su precisión direccional sigue siendo indispensable. No obstante, la resolución de la ONU sienta las bases para que ministerios de educación, instituciones diplomáticas y editoriales comiencen a actualizar sus materiales didácticos, atlas y documentos oficiales.
El objetivo a largo plazo es claro: garantizar que las próximas generaciones crezcan con una comprensión precisa de las dimensiones auténticas de su planeta.