Incertidumbre en el bloque de Adán Augusto en BCS
Escándalos de seguridad cimbran a la estructura de Homero Davis y Manuel Cota
La Paz, Baja California Sur.— La estructura política en Baja California Sur operada por el senador Homero Davis Castro y el grupo del exgobernador Leonel Cota Montaño atraviesa por horas de severa inestabilidad. La viabilidad de su proyecto rumbo a la gubernatura, centrado en la figura del diputado Manuel Cota Cárdenas, se ha visto fuertemente sacudida por las recientes investigaciones internacionales en materia de seguridad que asedian a su principal líder y protector político: Adán Augusto López Hernández.
El factor seguridad y el golpe del 9 de junio
El andamiaje político que empuja a Manuel Cota se cimbró desde sus cimientos a partir del 9 de junio, fecha en la que el gobierno de Estados Unidos le revocó formalmente la visa al exsecretario de Gobernación, Adán Augusto López Hernández. Esta acción desde Washington, sumada al reciente congelamiento de cuentas y el aseguramiento de propiedades en Texas por presuntos vínculos con la criminalidad, ha dejado al senador Homero Davis —enlace permanente y operador histórico del tabasqueño en la media península— en una posición de extrema vulnerabilidad.
Lo que hace unos meses se presumía como un aparato financiero y político invencible para posicionar a Cota Cárdenas, hoy representa un riesgo latente para la gobernabilidad del estado. El cerco de las agencias de inteligencia extranjeras sobre el círculo de López Hernández ha generado un clima de desconfianza. En las cúpulas del poder se cuestiona severamente la conveniencia de respaldar una candidatura que arrastra consigo los negativos, la opacidad y la tensión internacional del ala más dura del obradorismo.
La ruta de la certidumbre: Sheinbaum y el cauce institucional
Frente a la tormenta y el desgaste que asfixia al eje Davis-Cota, el escenario político en la entidad ha comenzado a decantarse, de manera natural, hacia una ruta de mayor certidumbre y alineación institucional.

Desde Palacio Nacional, el proyecto de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo avanza con un enfoque claro: privilegiar perfiles alejados del escándalo que puedan garantizar una transición pacífica, ordenada y sin sombras. En este reacomodo de fuerzas, la figura de la alcaldesa de La Paz, Milena Quiroga Romero, se fortalece de manera orgánica y estratégica.
Sin los sobresaltos legales ni los señalamientos en temas de seguridad que hoy asedian al bloque de Adán Augusto, el perfil de Quiroga Romero representa para el centro del país una garantía de estabilidad y lealtad probada. Para el equipo de la presidenta Sheinbaum, mantener a Baja California Sur libre de controversias binacionales es una prioridad de Estado, lo que termina por inclinar silenciosa, pero firmemente, la balanza hacia un liderazgo limpio que blinde al estado de la turbulencia que hoy persigue a los operadores de López Hernández.